una serie de catastróficos dildonics

La relación entre sexo y muerte, o entre deseo y angustia es, digamos, varios millones de años anterior al hilo negro (empezando con esa bacteria que falla al tratar de devorar a otra, Margulis dixit), y el trabajo que la evoca esta vez es el de Stéphane Shibatsuji-Perrin, A Series of Controversial Dildonics, con el que ganó Arse Elektronika el 2008. Uno de los prototipos es un dildo que vibra según el movimiento de tierra detectado en alguna parte del mundo: a mientras mayor el temblor, mayor la vibración. Si la idea de tener un orgasmo gracias al terremoto como el chileno del año pasado puede ser incómoda (de ahí el nombre de la serie), la incapacidad de sentir en carne propia la catástrofe ajena puede serlo más. Otro prototipo va más lejos en la misma línea, con un vibrador que sólo se desbloquea si el índice elegido de catástofre es soportable para permitirse el experimentar placer. Un ejemplo: ¿bajo qué número de muertes por hambre que hubo hoy podré disfrutar sin culpa?


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