gender anarchy

BambiHustler

Lo que yo querría ver es a BlancaNieves luego de fugarse de esa madrasta dominatrix (y antes de rendirse a los placeres de la somnofilia), cuando todos esos pequeños animales le muestran con sus pequeñas patitas y ásperas lenguas que el mundo puede ser un lugar mejor con sólo olvidar ese odiosa costumbre de aferrarse a la especie que temporalmente tenemos cuado se trata de placeres.

Digamos que el trabajo de José Rodolfo Loaiza, Disenchanted, que vi Orgasmatrix, me recordó cuán lindo puede ser el mundo posthumano, aunque me parece que él quería hablar de otra cosa.




Garçons #6

Siempre es una linda noticia saber que salió un nuevo número de Garçons, revista de periodicidad no predecible y que desde aquí seguimos desde que era un cachorro (o un cachorrx). Esta queerzine ha sido persistente en su afán de preguntarse (y responderse en una manera encantadora) acerca de lo que significa una imagen sexuada y –en sus palabras– de la nueva moneda de cambio, en carne y plástico, que habría que acuñar con la idea de cambiar la sociedad de la que es reflejo. O algo similar. Este número parece un almanaque o la Vogue de otoño; esperemos que siga con su larga vida siempre joven.




Lo que la HCI debiera aprender de los juguetes sexuales

Pleasure is your birthright: digitally enabled designer sex toys as a case of third-wave HCI, paper al que llegué gracias a Qdot, habla de lo mucho que la Human Computer Interaction debe aprender de los juguetes sexuales. Y es que, digámoslo de nuevo que me gusta oírlo, los juguetes sexuales son claramente un ejemplo exitoso de aquella aceitosa relación humano-máquina en la que no puedo pensar sin que la vista se me nuble. Los autores del paper dicen que son las características subjetivas (como experiencia, incorporación, intimidad o placer) las que han dominado la agenda de la investigación en HCI de tercera generación, justamente aquellas en las que el diseño de juguetes sexuales ha brillado tanto en los últimos años. Mezclando, además, salud, bienestar, activismo social y un post-humanismo muy placentero.

La parte más sexy de la HCI debiera ser considerada, entonces, como un ejemplo paradigmático de involucramiento crítico con el diseño de interacción y un compromiso en cuerpo y alma con una comunidad. Algo más que pedir? Esta entrada debiera ser ilustrada con un juguete de última generación tipo Lelo u OhMyBod, pero ahí padezco de algunos conflictos de interés. Y convengamos en que esta imagen (que viene de acá) es irresistible.

Y no, no estaba muerta aún.




lo que yo llamaría un cumshot




prótesis tentacular


Esta maravillosa prótesis tentacular es obra de Kaylene Kau, y es que sí, estoy absolutamente de acuerdo, lo humano está tannn sobrevalorado, y es tannn de hace algunos siglos. Puestos a elegir prótesis, por la razón que fuese, qué nos amarra a esta especie, ya lo dijo Pistorius. Además, si es que alguien se pregunta acerca de mi silencio ha tenido ya una pista: qué elementos se necesitan para tener sexo con entidades biodigitales? ah?
Este lindo nuevo brazo que tendría tan buen uso en manos de algún genio como Belladonna fue visto aquí.




insect porn: inseminación traumática


ese sueño de romper el cuerpo de tu pareja es hecho realidad en algunas especies como los temidos bedbugs (chinches?). Nada debiera sorprender entendiedo el sexo bacterial, que debiera ser anterior a cualquier teoría libidinal. Pero ya cumpliré con esa tarea. La que hace la suya en este video es la siempre adorable Isabella Rossellini y su (casi) nueva serie de videos de Green Porno titulada Seduce Me.

vía Io9




el porno ha muerto, viva el porno


Este año no quiero entregar el afamado premio cordltx a la performer del año. Este año se retiró Belladonna del porno y Sasha Grey, su alumna más aventajada (pero guardemos las proporciones, por favor) al parecer también. El resto del porno mainstream me parece obscenamente straight, obstinado en guardar unas formas totalmente arbitrarias de interacción que cada día se ven más añejas. Pidamos un porno chamánico, como dice Florian Cramer. No sólo pido olvidar estas distinciones de género que tanto han hecho progresar ciertos sistemas económicos sino de especies y esa fea cosa que es el apartheid de lo no orgánico. Si vamos a tener porno, que tenga algún interés.
De lo que vi este año, me quedo con Bobbi Starr interactuando muy muy feliz con una máquina, pero no sé de qué año era (bobbi starr + fucking machines). Notable. Vi la famosa doble penetración de Stoya que tanto esperamos y digamos que me quedo con el libro: qué manera de desperdiciar carne tan blanca (stoya + james deen + un pelmazo). Lo que no he visto pero querría es la fiesta de cumpleaños de Jiz Lee (que si puedo publicar mi wish list como una estrella del porno en twitter, pediría una suscripción a Crash Pad Series), que festejó con una orgía que no contemplaba barreras entre lo humano. Pero lo humano está sobrevalorado, créanme.

La imagen es de Dan Witz