add as friend

Todos los medios que han hablado sobre la detención de Ángel López, presuntamente el violador de Las Condes, han consignado que este joven tení­a cuentas en fotolog y facebook. Y hasta una novia virtual que ahora habla mal de él. Todos han comentado el hecho, pero nadie ha dicho nada. Por qué? Porque no hay nada que decir. Es cierto que era o es estudiante, lo que puede alejarlo del perfil o la clase social habitual del atacante sexual, pero, después de eso, nada. ¿75 amigos en facebook significan 75 personas en las que confiar? Parece que no, y cualquiera de esos amigos, tal como la novia virtual, explicarían rápidamente que no hay que tomarse el calificativo tan literalmente. Y como en su status jamás puso: violando, no habí­a nada muy noticioso, en alguien de su edad, en el que tuviera presencia en algunas redes sociales. Nadie anotó si tení­a celular, habría que preguntarle.

Sobre este joven, entonces, nada. Pero algo sobre las redes sociales. Esa transparencia supuesta, esa uniformidad del layout de las vidas presentadas, parece no ser más que la expansión del avatar que se puede usar en messenger o en cualquier otra cosa. La privacidad, la moneda de cambio actual, no dice tanto como pareciera, y lo que se comunica, al fin, es nada. Y como le dijo Kierkegaard a su novia: no tengo nada qué decirte, pero esa nada es a ti a quién se la digo.


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  1. Es interesante lo que dices acerca de que tan cierto es el hecho de ventilar la vida privada… al final se ventila lo que se quiere mostrar, y sólo se complejiza el avatar, pero nada más… me acuerdo de ese poema de Pezoa Veliz “Nada”, que canta Redoles…

    Facebook……. el lugar donde aparentemente no se usa nick.

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